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Llegamos
al último tramo de este extenso informe. Hemos visto toda
serie de despropósitos a lo largo de esta historia de
filmes inconclusos. Hay profesionales que aparecen y
desaparecen, sin embargo un personaje permanece incólume:
el inefable Jon Peters. Increiblemente, seguirá haciendo
de las suyas en los proyectos que se avecinan.
Preludio a Superman I
A fines de 2001, Peters y di Bonaventura contratan a McG (seudónimo de Joseph McGinty Nichol), quien el año
anterior había dirigido la exitosa Los Ángeles de Charlie.
La idea es desarrollar un Superman "renovado"
pues suponen que el estilo frenético de McG (director de
clips musicales) será adorado por los adolescentes. La
primera propuesta del director es ofrecerle el papel de
Lois a Cameron Diaz, Jennifer Lopez y Catherine Zeta-Jones
(una de las ex novias de Peters).
A Paul Attanasio todavía no lo rajaron así que prepara
un boceto de 50 páginas para este "Superman
MTV". Cuando lo leen, lo rajan. Se menciona a Scott Rosenberg
(Con Air) para reescribir esa historia, pero
terminan contratando a J. J. Abrams (Armageddon).
El 6 de febrero de 2002 se anuncia extraoficialmente que
este nuevo emprendimiento está en marcha y que dejará de
lado el tema de la muerte del héroe (luego veremos que
esto es incorrecto) para orientarse hacia el estilo
divertido y cool de McG.
El principal candidato
para Superman es Brendan Fraser, pero hasta se corre la
bola que una alternativa sería... ¡Will Smith! (con
todos los disparates que han ocurrido hasta ahora no
resulta tan extraño). Habiendo trabajado a sus órdenes
en Los Ángeles de Charlie (2000), McG llama como
compositor musical a Ed Shearmur, quien se compromete a
usar como base el score original de John Williams. Abrams dice que Superman volará y
vestirá su uniforme tradicional, pero no sabe que
paralelamente se está gestando algo muy diferente.
Batman vs. Superman
En 1998 se lanzó para televisión el largometraje animado Batman y Superman: la
Película (The Batman/Superman Movie),
otro éxito del equipo de Bruce Timm, Paul Dini y Alan Burnett. Desde entonces quedó flotando la
idea de desarrollar un largometraje con actores
representando a los dos colosos de DC. Paralelamente a los
proyectos de Superman que hemos estado viendo, Andrew Kevin Walker
empieza a escribir esperando que llegue una oportunidad.
Esa oportunidad llega cuando, tal vez por alguna lucha
interna entre los ejecutivos, algún sector al que no le
gustaba ni medio cómo se venían desarrollando los
proyectos de Peters, parte de la plana mayor de Warner le
da luz verde al guión de Walker. En julio de 2002 el estudio
anuncia oficialmente el film que involucra a los dos
superhéroes mayores de la editorial. Dicen que semejante película
servirá para revivir ambas franquicias (recordemos el
fracaso de Batman & Robin cinco años antes).
Comenzaría a
filmarse en 2003 para estrenarse en el verano boreal de
2004. El guión de Walker pintaba bueno, pero esta es una
historia donde lo bueno no prospera, así que se lo dieron
a revisar a Akiva Goldsman, un hombre que pone mucho
empeño en arruinarlo todo (suyos son los guiones de las
películas de Batman "by Schumacher"). Una vez
pasteurizada la historia se la dan a dirigir a Wolfgang
Petersen, pero al mes de hecho el anuncio Petersen renuncia para
dirigir Troya, ese pastiche con el anabolizado Brad
Pitt.
Comienza un efecto dominó que sigue al mes
siguiente (agosto 2002) con la pelea entre Lorenzo di
Bonaventura y Alan Horn, con la consiguiente renuncia del
primero, pasando de ejecutivo a tener su propia productora
(paradójicamente la que más tarde coproduciría con Warner tanto Batman
Inicia como Superman Regresa). Horn, presidente ejecutivo del estudio,
opina que Batman vs. Superman es
demasiado costosa y "quemaría" desde el inicio
a los personajes: "Lo ideal sería desarrollar dos
historias por separado". A esto se le suma la
opinión de Abrams para abortar este emprendimiento (ver
más abajo).
¿De qué trataba el argumento de Batman vs. Superman?
Pocos años después de debutar como Batman, Bruce Wayne
cree que su vida como justiciero no está dando resultados
y renuncia a ella. Pero El Guasón asesina a su novia
Elizabeth y Bruce vuelve a calzarse el traje del
murciélago, siguiendo al siniestro villano hasta
Metrópolis. Como Superman quiere evitar el crimen por
venganza que Batman intenta cometer, este último toma al
Hombre de Acero como su enemigo. Luthor y El Guasón se
juntan para gozar del combate entre los dos superhéroes.
Como actores se rumorearon los siguientes nombres. Para
Batman:
Christian Bale (¡epa!),
Ben Rigby,
Jake Gyllenhall,
Colin Farrell,
James Franco,
Hugh Dancy,
Joshua Jackson (¿con esa cara de torta?) y
Henry Cavill. Para
Superman:
Jude Law,
Ashton Kutcher (¡este nabo!),
Tom Cruise (ni ahí),
Andrew Dowell,
Paul Walker,
Brandon Routh (¡epa!),
Brendan Fraser,
Josh Hartnett,
Henry Cavill (mencionado también para Batman).
Petersen declaró recientemente que
aún está interesado en dirigir Batman vs. Superman si
es que alguna vez el proyecto se reaviva. Aunque no son todas
buenas: el hueco que dejó en 2004 la ausencia de esta
película quisieron los de Warner llenarlo con otra
película del Universo DC, pero resultó siendo la
largamente postergada adaptación de Gatúbela con Halle Berry
(¡puaj!).
Curiosamente, dos días antes del estreno de esa espantosa
película, un desconocido llamado Sandy Collora lanza por
internet el fan-film World's Finest ("Los
mejores del mundo", título de una de las revistas de
DC donde aparecían Superman, Batman y Robin combatiendo
palmo a palmo). Además de Batman y Superman aparecen
también Lois Lane, Dos Caras y Luthor y es una
interesante muestra de cómo desde un lugar amateur, con
bajos costos pero buenas ideas (aunque sin autorización
ni licencia alguna) se pueden producir películas más
interesantes que muchos bodrios hiperproducidos.
Superman I / Superman FlyBy
Para terminar de enterrar Batman vs. Superman Abrams
comenta que el Hombre de Acero no puede
compartir cartel de superhéroe con nadie, y para
demostrarlo elabora en cuatro semanas un
guión (el primero de una futura trilogía) titulado Superman
I.
La película comienza en las calles de Metrópolis con un
combate entre Superman y un kriptoniano
llamado Ty-Zor y su ejército. Ty-Zor conduce a Superman a
un hangar hecho integramente de plomo (el único material
que le impide a Kal-El ver a través con su visión de
rayos X). Superman ingresa, ve algo (que no se alcanza a ver en la pantalla) y cae
dolorido al piso.
Flashback a Kriptón. Jor-El es rey del planeta y posee un
hermano malvado, Kata-Zor, a su vez padre de Ty-Zor.
Kata-Zor planea un
golpe de estado al gobierno para derrocar a su hermano. Hay una
profecía que dice que un hijo de Kriptón enfrentará un
gran juicio en otro mundo, sólo para volver a su planeta
y volverse su salvador. Antes de ser capturados Jor-El y Lara consiguen enviar a
Kal-El en una nave pero Kata-Zor descubre la maniobra y
comienza a temer que el vástago pueda cumplir la
profecía.
Se vuelve a contar rápidamente la llegada de Kal-El a la
Tierra, el aterrizaje en la granja de los Kent y el
descubrimiento de sus poderes, por entonces limitados (de niño salva
con mucho esfuerzo a su madre
adoptiva de un intento de violación). Más adelante Clark
descubre un cofre que portaba la nave que lo trajo hasta
nuestro planeta. Cuando lo abre encuentra una extraña
vestimenta (el traje de
Superman que conocemos) que cobra vida propia y se adhiere al cuerpo de
Clark. Con ese uniforme Clark consigue volar hasta que se
estrella contra un granero. Los Kent le advierten que
nunca vuelva a vestirlo ni haga alarde de sus poderes, lo
que lleva a Clark a volverse un joven introvertido. En una
fiesta del colegio es intimidado por compañeros pero
cuando están llegar a los golpes aparece una joven Lois
Lane y el conflicto se interrumpe. Como vemos, Lana Lang
no es mencionada y Lois vendría a ocupar su lugar como
primera atracción amorosa de Clark.
Mientras tanto, en Kriptón, el dictador Kata-Zor mantiene
prisionero a Jor-El. 14 años le lleva encontrar a Lara y
su sirviente Taga (una especie de tortuga sin caparazón).
Ty-Zor, por entonces de
la misma edad de Kal-El, tortura a Lara hasta la muerte.
En la Tierra, Clark y Lois ya son adultos y trabajan
juntos en el Daily Planet de Metrópolis, junto al
fotógrafo Jimmy Olsen, que es gay. Lois ha estado
siguiendo a un siniestro agente de la CIA llamado Lex
Luthor, quien está investigando la actividad
extraterrestre. Perry
White envía a Lois a entrevistar al presidente del país
en el Air Force One. Durante la entrevista el avión es
dañado y cae en picada. Clark oye la noticia en la radio
y abre el cofre; el traje se adhiere a su cuerpo, sale
volando y salva el avión y sus pasajeros. La televisión
cubre el evento y la imagen de Superman se vuelve conocida
a la humanidad, pero las ondas televisivas viajan más
allá de la Tierra: Ty-Zor parte de Kriptón para asesinar
a su primo. Una semana más tarde él y su ejército
llegan a Metrópolis, lo que completa lo sucedido al
principio de la historia. A todo esto, Luthor le había
pedido al gobierno que le permita atrapar a Superman; al
ser rechazada su demanda forma una alianza con Ty-Zor (ya
veremos por qué). ¿Pero qué vio Superman antes
de caer?
Ahora lo vemos: dentro del hangar Lois está sumergida en
agua dentro de un tanque de vidrio, atada con cadenas a
una piedra de kriptonita. Superman consigue rescatarla con
el costo de su propia vida, es decir que por primera vez
tenemos una versión de su muerte distinta a todas las
anteriores: en ésta no interviene Doomsday. Mientras en
la Tierra se organiza un gigantesco funeral, en Kriptón
el prisionero Jor-El siente que su hijo ha muerto y decide
suicidarse haciéndose un harakiri con una piedra afilada.
Su alma viaja por el espacio y llega a la Tierra para
decirle a Kal-El que no puede morir pues la profecía aún
no se ha cumplido.
Algo inconsciente, Superman resucita y emerge de su tumba.
Se reúne en secreto con líderes de las Naciones Unidas
para organizar un contragolpe. Comienza una colosal
batalla aérea: los kriptonianos malvados versus Superman
y cazas de combate de cuarenta países, armados con
misiles de kriptonita. En todos los combates se utilizan
"artes marciales kriptonianas" (siguen todos
influenciados por Matrix). Luego de que Ty-Zor y su ejército
fueran eliminados, el Hombre de Acero visita a Lois para
informarle que debe volver a su planeta natal para
salvarlo de la dictadura de Kata-Zor. Pero es interrumpido
por Luthor, ¡quien se revela como un kriptoniano
encubierto preparando una invasión! Tras un combate, Superman lo derrota y lleva
a prisión. Parte en un cohete a Kriptón dejando la puerta abierta a
la segunda parte.
Los de Warner quedan encantados con esta historia y dan
una primera aprobación. No obstante, McG ve comprometida
su agenda de trabajo y decide volver a Columbia
Studios para ponerse a trabajar en Los Ángeles de Charlie: Al
Límite y como Shearmur había sido convocado por él,
le hace la gamba y también parte para encargarse de la
música de esa película.
Para llenar el sillón vacío del
director comienza el carrusel de ofertas: Michael Bay
(otra vez), Rob Bowman, Michael Mann, Steven Soderbergh
(!!!), David Fincher, Kevin Reynolds y Stephen Sommers;
ninguno quiere agarrar viaje. Fíjense que, contra viento
y marea, a Peters nadie lo mueve; es más, se habla de
tres "golpes de estado" para reemplazarlo. El
primero dejaría a cargo de la producción a un trío
integrado por Richard Donner (Superman: La Película), David Heyman
(Harry Potter y la Piedra Filosofal) y Barrie Osbourne
(Matrix), pero se trata de un rumor sin asidero,
sobre todo porque a instancias de Peters, el trabajo de
Donner era poco menos que una mierda para la gente de
Warner. El segundo a cargo de M. Night Shyamalan (director de
El Protegido, un excelente homenaje a los comics de superhéroes), que odia los delirios del
"peluquero devenido en productor" y quiere una versión más fiel a la historia original.
El tercero corre por cuenta de Joel Silver (Matrix),
enemigo declarado de "Jon el intocable". En
estos dos últimos casos Alan Horn vuelve a terciar en
favor de su protegido.
Alguien recuerda a Brett Ratner (Rush
Hour), que había sido rumoreado para reemplazar a
Burton y el tipo acepta. Cabe aclarar que al momento de planear la primera X-Men
(2000) el principal candidato a dirigirla era Ratner, pero
algún directivo no estuvo de acuerdo y se terminó
eligiendo a Bryan Singer, quien firmó contrato por tres
películas. Vuelve la danza de nombres, ahora se habla de Anthony Hopkins
como Jor-El y Keanu Reeves como Superman. Ratner quiere al
primero pero rechaza al segundo, pues está a la búsqueda
de un desconocido.
Pero lo peor estaba por venir en septiembre de 2002 cuando
una copia del primer guión de Abrams cae en manos de
"Moriarty" (seudónimo de Drew McWeeny), uno de
los colaboradores del sitio Ain't it Cool News,
creado por Harry Knowles. Moriarty escribe una reseña
donde critica al script y le da para que tenga y guarde.
Se suman hordas de fanáticos que vuelven a apuntar los
cañones en los mismos defectos remarcados por Kevin Smith
y Alex Ford (ver Historia
de acero » Parte II [1997-2001]): los
que escriben (Abrams, en este caso) no conocen la materia
que tratan. ¿Cómo es que Kriptón no explotó? ¿Jor-El
suicidándose años después de la partida de Kal-El, para
transformarse en un espíritu resucitador? ¿El traje es
una entidad viviente que le da poderes a Superman? ¿Jimmy
Olsen homosexual? ¿Luthor agente de la CIA... y kriptoniano?
Demasiadas "licencias" alteran drásticamente un
mito de más de medio siglo y los fanáticos no están
dispuestos a aceptar estas provocaciones: comienza una
petición online con más de 12.000 firmas y comentarios
de repudio. Como respuesta, en menos de una
semana (1º de octubre) Warner manda a Abrams a una entrevista
con el propio Knowles, donde dice que los ataques son exagerados, que el guión que
leyó Moriarty es apenas el primer borrador y que sufrirá
muchas modificaciones. De hecho, avisa que Luthor será
humano y Olsen no será gay; pero ante otros reclamos
prefiere no expresarse. En Warner creen que la entrevista
de Abrams sirvió para calmar los ánimos y deciden seguir
adelante: al día siguiente de la misma comienza la
preproducción. Knowles le da desde su sitio el respaldo que
no le dio Moriarty y los fans comienzan a dar un tenue
apoyo a esta extraña versión del héroe. En poco tiempo,
los disidentes pasan a ser minoría.
El 22 de octubre Anthony Hopkins confirma su
participación como Jor-El... sin haber leído el guión. Se comenzaría a
filmar en enero de 2003, con fotografía de Dante Spinotti
(Dragón Rojo) y diseño de producción de Arthur Max
(Gladiador). El working
title se cambia primero a Superman: The Flight
y luego a Superman: The Last Son of Krypton. Cuando
llega la fecha de rodaje hay una postergación debido a
disconformidades con el guión y problemas de presupuesto.
Cuando Ratner amenaza con retirarse, a la semana ya se
rumorea su remplazante: desde Michael Bay a Joel Schumacher
(o sea de mal en peor), pero días después el director
sale a desmentir las noticias sobre su alejamiento.
En sus seis meses al frente Ratner evaluará
para el rol de Superman, sea en audiciones o sólo como
alternativas, a Jim Caviezel, Ryan Kwanten, Kip Pardue, Dominic Purcell, Mark Ruffalo, Tom Guiry,
Josh Hartnett, Jude Law, Barry Watson, Rick Hearst, Victor Webster,
David Boreanaz, Jerry O'Connell, Hayden Christensen, Ashton Kutcher, Brendan Fraser, Paul Walker
y Matthew Bomer, entre otros. Mientras tanto, para Lois
Lane se habla de Kelly Brook, Lucy Liu, Catherine Zeta Jones, Julianna Margulies, Cameron Diaz,
Keri Russell, Selma Blair y Lara Flynn Boyle. Se estudia a
Jeremy Piven como
Jimmy Olsen, Steve Martin o Christopher Walken como Perry
White, Charlie Sheen (!!!), Anthony Hopkins o Rob Lowe
como Luthor, Ralph Fiennes como Jor-El y Val Kilmer como Ty-Zor.
Sin embargo, Ratner finalmente renuncia "estresado
por el casting" y, en solidaridad, a los pocos
días se va Hopkins.
Meses después se produce el regreso de McG a la
dirección y, junto con
Abrams, elabora sucesivas reescrituras de la historia
mientras sigue estudiando decenas de candidatos (Johnny
Depp, Billy Zane o Vin Diesel como Luthor, por nombrar
sólo algunos). Para enero de 2004 el título es Superman FlyBy
(se denomina flyby a una maniobra aeronáutica que
consiste en un vuelo rasante sobre otro objeto volador).
En junio suceden dos hechos inesperados. El primero: ¡Jon
Peters da un paso al costado! Increíble, ¿verdad? Para
ser más claro, sigue figurando como productor pero ahora
no es él quien tiene la última palabra, su opinión es
más bien secundaria; es decir, sus absurdas decisiones ya
no van a afectar a nadie. El segundo: para reducir costos los productores deciden filmar
en Australia, pero McG se niega a abandonar el país
alegando su conocido pánico a volar. Sumado a otros
conflictos (presupuesto insuficiente, problemas con el
casting) asistimos a la huída definitiva de McG.
A la semana contratan a Bryan Singer, quien está estrenando X-Men 2.
El director se reúne con la plana mayor de Fox
pidiéndoles permiso para trabajar en los dos proyectos:
la tercera película de los mutantes y la del superhéroe
mayor de la competencia. Fox responde del modo más
previsible: elegí una de las dos. Singer (y parte de su
equipo) arman las valijas. Ahora es Fox la que tiene el
problema y llaman de emergencia a Matthew Vaughn (Layer
Cake), que a los dos meses se baja del carro. Alguien
habrá dicho: "¿Te acordás el primer pibe que
convocamos? ¿Cómo se llamaba?". Vuelve Ratner y
filma la tercera parte que termina siendo la mejor de la
trilogía. "¡Qué boludos que fuimos! ¡Cómo lo
dejamos ir en su momento!", habrán seguido
pensando.
"¡Qué boludos que fuimos! ¡Cómo no le habremos
pegado una patada en el culo en su momento!",
pensaron por su parte los ejecutivos de Warner respecto de
Jon Peters, el hombre que intentó sistemáticamente
destruir uno de los mayores mitos de la cultura popular.
Hemos visto a lo largo de estos dossiers que
el estudio tuvo
durante muchos años la oportunidad de materializar al
menos una película de Superman y que si no lo logró fue
por la férrea necedad de respaldar a un absoluto
incompetente que le hizo perder millones.
Llegamos a 2004. Han pasado 17 años, varios directores y guionistas... y
cientos de millones de dólares
gastados en una decena de proyectos inconclusos. Warner se
juega la última carta: Alan Horn está reunido con Bryan
Singer.
Superman Regresa (¡por fin!)
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Singer
consigue ver lo obvio: si filmar la historia de la muerte
de Superman trajo tantos dolores de cabeza y no consiguió
concretar ninguna película, ¿no será mejor dejarla de
lado? Y si las dos primeras películas de Superman están
consideradas como las mejores películas de superhéroes,
¿no será mejor tomarlas como base y retomar desde ahí?
Bryan convoca a gente conocida. Para el guión se trae a Dan Harris
y Michael Dougherty de X-Men 2 y para el rol de
Luthor a Kevin Spacey, a quien dirigió en Los
Sospechosos de Siempre. Spacey, a su vez, sugiere a
Kate Bosworth (dirigida por Kevin en Beyond the Sea,
2004) para interpretar a Lois Lane. A diferencia de los
directores anteriores, que buscaban un gran estrella para
interpretar a Superman, Singer se siguió aferrando a la
fórmula de las dos películas "fundacionales".
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Si Christopher Reeve era un perfecto desconocido cuando
audicionó para el rol y la ecuación funcionó de
maravillas, habría que volver a buscar a un superhéroe
entre cientos de ignotos actores. Entre castings y material de archivo Singer se topó con
Brandon Routh, quien con 24 años atendía un bar en Iowa.
Su perfomance, carisma y hasta el origen (ser del medio
oeste americano lo identificaba mejor con Smallville) lo
hicieron el candidato perfecto, al que se le agregaba un
plus: el parecido notable con Christopher
Reeve.
Para definir el anclaje desde el final de
Superman II Singer elabora una primera historia
que incluye al General Zod. Tiene en mente a Jude Law como
única elección para tomar la posta de Terence Stamp,
pero Law rechaza tres veces el papel y los guionistas
reelaboran el script quitando ese personaje.
Paradójicamente, ahora que la película está estrenada y
se anuncia su continuación con la participación de Zod,
Law confiesa tener ganas incontenibles de interpretarlo.
¿En qué quedamos, piscuí?
Con
todo eso a favor, restaba establecer una buena historia, y
aquí es donde el resultado final no termina de conformar.
El nuevo guión muestra a Superman partiendo en una búsqueda cósmica de sus orígenes para regresar a la Tierra
cinco años después. El mundo se ha acostumbrado a vivir sin él y nadie
parece necesitarlo. Incluso Lois tiene un nuevo compromiso
(con el sobrino de Perry White, interpretado por James
"Cyclops" Marsden) y un hijo de cinco años. Lex
Luthor sí que lo recuerda bien y trama un plan
apocalíptico en base a cristales robados en la Fortaleza
de la Soledad.
Kevin Spacey
confesó que para componer su personaje tomó como inspiración
a Kenneth Lay, el ex mandamás de Enron, condenado por fraude y conspiración.
Tanto Routh como Spacey se ven muy parecidos a Christopher
Reeve y Gene Hackman. Y quien está igual es Marlon Brando:
aprovechando parte del rodaje no utilizado en
Superman II y gracias a la tecnología digital
volvemos a ver al original Jor-El.
El traje de Superman está claramente influenciado por el diseño de los dibujos animados producidos por los hermanos Fleischer en los '40. Alejados de los delirios de Peters y Burton, se eligió un uniforme clásico pero con colores más oscuros y
con una superficie que presenta texturas. Respecto de la vestimenta que usó Christopher Reeve, el emblema del pecho se redujo en tamaño y adquirió relieve; visto en detalle se puede apreciar que está compuesto de cientos de pequeños símbolos. El emblema de la capa cambia su color amarillo para ser rojo pero de distinto
material y el cuello es más cerrado. Las botas cambiaron
de forma, color, material y tamaño: son más oscuras,
más pequeñas (no llegan hasta la rodilla) y parecen más
de cuero que de goma; tiene además el emblema debajo
de cada taco. El cinturón sigue la línea del abdomen y la hebilla deja de ser un
óvalo para transformarse en otro emblema con la
"S".
Esta producción que costó algo más de 200 millones de
dólares comenzó a filmarse en Australia en febrero de 2005 y
se estrenó en junio de 2006. Fue
fotografiada integramente en video de alta definición con
cámaras Panavision Genesis. El primer corte de la
película duraba 165 minutos de los que se eliminaron 11
(que serán mostrados en el DVD). Simultáneamente al
estreno se lanzó Superman Returns: An IMAX 3D Experience,
una versión para 111 cines IMAX en el mundo (uno de los
cuales está en Argentina) que posee 26 minutos de rodaje
remasterizados para IMAX 3D.
Concluye así una historia de dos décadas de
frustraciones, excesos, delirios y pérdidas. Superman
Regresa no es ni por asomo la mejor película de superhéroes;
siendo lo más condescendiente posible se puede decir que apenas es una buena película.
Es extensa y sin mucho nuevo para aportar, aunque a su
favor hay que decir que es el mejor resultado posible de
todos los absurdos emprendimientos que intentaron filmarse
y tiene algunas actuaciones destacadas como las de Spacey
y Langella. Considerando eso, es un discreto y algo
aceptable retorno del mayor mito de los comics heroicos, ausente por
demasiado tiempo.
Sí, amigos: el último hijo de Kriptón ha vuelto.
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