...

DISEÑOS DE SUPERMAN LIVES

Rediseño del símbolo

Prototipo 1

Prototipo 2

Prototipo 3

Prototipo 4

Daily Planet

Brainiac

La nave calavera de Brainiac (diseño 1)

Nave calavera (diseño 2)

Doomsday (versión 1)

Doomsday (versión 2)

Metrovideo > Dossiers > Los proyectos fallidos de Superman (II)

HISTORIAS
Historia de acero » Parte II [1997-2001]


Por: Piglia
Agosto 2006

Seguimos con la segunda parte de este largo viaje, abordando ahora el proyecto que más dolores de cabeza (y pérdidas de dinero) le ocasionó a Warner: la segunda versión de Superman Lives, comandada por Tim Burton.


Superman Lives
(de Strick a Gilroy)

Si bien se rumorea a Akiva Goldsman y David Koepp, Tim finalmente contrata a Wesley Strick, autor del primer borrador de Batman Vuelve, para que se encargue del nuevo script, que hace foco en el carácter extraterreste de Superman.

La visión de Burton no es muy distinta a la de Peters, de hecho ambos trabajaron juntos en las dos primeras películas de Batman y, dado que fueron exitosas, confían en que su particular versión de un mito obtendrá el respaldo de los fanáticos.

Veamos algunas de las prerrogativas que impone Burton:

» Superman no debe ser visto volando (¡otra vez!). Tim también detestó los efectos visuales de las películas del Hombre de Acero. Para conseguir el vuelo propone un recurso infrecuente de los comics: ¡el Supermóvil!

» Una segunda alternativa para el desplazamiento veloz: ¡la teleportación! (¿estamos hablando de Superman o del Capitán Kirk?).

» Superman debe cambiar su uniforme (estos muchachos insisten e insisten) por alguno de estos:
Prototipo 1: Un traje semi transparente que permita ver los órganos internos (¡¡¡). Burton está demasiado influenciado por Hans R. Giger, el diseñador de Alien.
Prototipo 2: Un traje totalmente negro con aspecto extraterrestre, una mezcla de Edward Scissorhands, el Batman de Michael Keaton (ambas películas de Burton) y un Borg de Viaje a las Estrellas.
Prototipo 3: Una armadura metálica color plata, basada en la que le proporciona The Eradicator del guión de Smith. Incluso se llegó a fabricar un prototipo de figura, pero con los colores habituales del héroe.
Prototipo 4: Un traje clásico pero con los colores más oscuros, algo que terminó siendo el estándar para todos los proyectos siguientes, incluído Superman Regresa.

Pero los conflictos recién comenzaban: Burton declara públicamente que prefiere reemplazar a Nicolas Cage por Ralph Fiennes. Hay que ponerse en el lugar del pobre Nick, siendo ninguneado de esa manera; de hecho, Cage protesta por semejante manoseo a la lúz pública, pero Tim va por más: quiere a Hulk Hogan como Doomsday; el luchador de catch acepta pero se rehúsa a aumentar de peso como pretende Burton, quien lo raja y manda rediseñar a Doomsday, volviéndolo más cibernético. Para Brainiac se considera a Jim Carrey caracterizado de diversas formas, una de ellas similar a los alienígenas de Día de la Independencia, pero Burton ahora se encapricha con Tim Allen, quien acepta de inmediato: "¡Me raparé en un segundo!". Mientras tanto, comienzan a aparecer afiches por todas partes anunciando el estreno para 1998.

La locura del director continúa: así como había propuesto al grone Marlon Wayans para ser Robin en Batman Vuelve (y por suerte fue rechazado), ahora quiere a Chris Rock, otro actor negro, haciendo de Jimmy Olsen, un personaje que en el comic fue y es caucásico. Jack Larson (el Jimmy Olsen de la serie de TV de George Reeves) se postula por su parte para ser Perry White, pero el estudio prefiere a Barry Corbin. Kevin Spacey (rumoreado para ser la voz de Brainiac) es postulado por Burton para ser Luthor (lo que finalmente sucede en Superman Regresa) y Cameron Diaz podría ser Lois Lane. Por su parte, Peters quiere que en la película aparezca un grupo de monjes shaolin que vio en el programa de Jay Leno.

Jack Nicholson (¡que ya había sido The Joker!) fue rumoreado para Luthor pero ahora Tim lo quiere como la voz de Eradicator, que cambiaría de nombre y se llamaría "K". No sólo eso, sería a Superman lo que Alfred es a Batman (pero robot). Y hablando del Hombre Murciélago, Michael Keaton anuncia en MTV que intervendría en un cameo pero "no exactamente" como Batman, lo que da a entender que su breve aparición la haría como Bruce Wayne. El delirio no se detiene: Tim quiere que al final, Luthor y Brainiac se fusionen en un solo ente llamado "Luthinac" o "Lexiac".

Burton decide que su viejo compañero Danny Elfman (Batman) se encargue del score y elige Pittsburgh como locación para los exteriores de Metrópolis, aprovechando los edificios de estilo gótico. Comienza el diseño de producción a cargo de Rich Heinrich pero a las seis semanas dos ejecutivos de Warner, Terry Semel y Bob Daly, por recomendación de Kevin Smith (el flaco se tomó revancha), se avivan del desastre que tienen entre manos y deciden suspender el proyecto y despedir a Strick. Burton llama a Akiva Goldsman, que reescribe el guión de Strick, lo presenta y es rechazado. Entra Ron Bass, reescribe la reescritura de Goldsman, la presenta y es rechazada. Entra Dan Gilroy (Freejack), reescribe una primera reescritura de Bass, la presenta y es rechazada... pero sigue trabajando. Al ver todo este despelote Elfman se baja del carro. El estreno se posterga a 1999.

Lejos de amilanarse Burton redobla la apuesta: los equipos de diseño, que están trabajando en condiciones de semiesclavitud (según la publicación Cinefex Magazine), se ven obligados a modificar constantemente el arte visual y los conceptos de personajes, alejándose cada vez más de la versión original de los comics. Nicolas Cage decide poner un poco de sensatez y reclama tanto vestir el uniforme clásico de Superman como "poder volar" (no digan que no suena raro esto). Warner le da ese "derecho" y ordena preparar un traje de goma (como el de Batman) y realizar pruebas de efectos de vuelo. Cuando el traje está listo, Cage se lo pone y queda ridículo. Se coloca una extensión en el pelo (estamos en la época del Superman pelilargo) y queda peor.

Los de Warner están desesperados: faltan semanas para comenzar a rodar pero ni el guión ni los diseños de producción convencen a nadie, salvo a Burton y Peters, y el presupuesto estimado está entre los 140 y los 190 millones de dólares (ya se han tirado entre 30 y 40 millones, incluyendo los 20 de Cage y los 5 de Burton). En abril de 1998, cuando el estudio está a punto de parar todo, entra en escena Lorenzo di Bonaventura para darle nuevo apoyo a la producción.

Dan Gilroy reescribe completamente el guión, mezclando cosas de todos los scripts anteriores, y la trama queda así: Jor-El inventa a Brainiac, al que abandona cuando nace Kal-El. Brainiac, en un ataque de celos, hace explotar Kriptón. Antes de la catástrofe, Jor-El consigue enviar a Kal-El a la Tierra, pero Brainiac descubre la maniobra y parte en su búsqueda para destruirlo. Treinta años después vemos que Clark y Lois están en pareja. Jonathan y Martha Kent fallecieron hace años y Clark no recuerda nada de sus orígenes, ni su infancia. En una visita a la granja de los Kent, Lois descubre la nave que trajo a Kal-El a nuestro planeta. Allí Clark toma conciencia de su pasado y le revela a Lois su verdadera identidad.

El millonario Lex Luthor también descubre la nave, pero cuando Brainiac llega a la Tierra (con su engendro Doomsday, cargado de kriptonita) sufre una drástica transformación. Brainiac y Luthor se fusionan en un solo ente, Lexiac, quien le tiende una emboscada a Superman en la Torre LexCorp: en un violento combate Doomsday lo asesina.

Lexiac toma control de todas las armas nucleares del mundo e intenta seducir a Lois, quien por su parte está embarazada de Clark. Superman es revivido por "K", una fusión espiritual de Jor-El y Lara, pero ha perdido sus poderes. "K" le da la clave para recuperarlos: ¿cargarse de energía con el sol, como en los comics? Nada que ver, el método es (viene con subtexto el asunto) la ultra remanida premisa anglosajona del progreso: ¡debe tener muchísima fe en sí mismo!

Superman recupera sus poderes y salva al mundo un segundo antes de la catástrofe nuclear; destruye a Lexiac, quien vuelve a dividirse en Brainiac y Luthor (este último no tiene memoria de haber sido poseído). Termina con Clark y Lois en la disyuntiva de casarse o sólo vivir juntos.

Este bodrio infame es presentado a fines de 1998 y, en esas actitudes que no se entienden, la gente de Warner queda encantada. A esta altura conviene recalcar que yo considero que Burton es un genio en lo suyo, pero claro, muchos genios sucumben ante su propio delirio (desde Vincent Van Gogh cortándose la oreja a Salvador Dalí queriendo defecar en cámara para la película Dune que no se llegó a filmar). Como Warner dio luz verde para realizar este script, Tim dice "ésta es la mía" y empieza con prerrogativas y caprichos para hacer todo a su manera. A comienzos de 1999 la gente del estudio se harta de tantas pretensiones y lo despide. Burton se va cargado de odio y en los medios intenta hacer trizas a Superman Lives, culpando a Warner por todo y mostrándose a sí mismo como alguien inocente que fue engañado.

Mientras la fecha de estreno de 1999 se cancela, Lorenzo di Bonaventura se instala ahora como coproductor del film y junto a Peters quieren seguir adelante con el guión de Gilroy pero borrando el embarazo de Lois. Para entonces ya nadie cree que el asunto así como está prospere, máxime con los millones que fue invirtiendo Warner hasta ese momento. Desde sitios de internet llueven críticas de los seguidores del héroe hacia todos los responsables y hasta un fanático se ofrece a escribir el guión de la película. Otra historia comienza.


Superman: The Man of Steel

El fanático se llama Alex Ford y elabora un script que, a pedido de su esposa, envía a Warner donde se abandonan todas las reescrituras del mismo argumento sobre la muerte del héroe y se centra en una aventura más tradicional, pero con unos cuantos atractivos. Se exploran todos los elementos de la vida de Superman y Clark Kent, la vida en Smallville y en Metrópolis; aparecen Jonathan y Martha Kent, Lana Lang y hasta cameos de Wonder Woman y Oracle. Luthor crea al robot Metallo, cuyo fuente de poder es la kriptonita. Superman finalmente lo destruye pero no puede probar que Luthor está detrás del plan. Al final Lex recoge los restos de Metallo (para reconstruirlo en una futura película).

Ford explica que tiene en mente un plan de siete películas en los que Superman se enfrenta en cada una a alguno de sus clásicos enemigos y en todas Luthor tiene algún grado de participación. Los villanos estarían así distribuídos en esta franquicia:
1) Metallo
2) Bizarro
3) Brainiac
4) Silver Banshee
5) Mr. Mxyzptlk
6) Doomsday (al final Superman muere)
7) Darkseid (contra Superman resucitado)

Cuando entra en escena Peters sucede lo inevitable: está confundido por no conocer a muchos de los personajes del Universo DC involucrados en la trama. Tras la discusión entre Peters y Ford, el guión es descartado; en una entrevista la joven promesa comenta los mismos problemas que ya había detectado Kevin Smith: "Es un problema que la franquicia esté en manos de ejecutivos como Peters. No conocen casi nada de comics. No orientan las películas hacia los fanáticos como nosotros que pagamos la entrada sino hacia los padres que pagan 60 dólares en juguetes y lancheras. Es un negocio. ¿Qué les importa más, los U$S 150 millones de la taquilla o los U$S 600 millones del merchandising?".


De "Super Matrix" a Superman V: Destruction

Ya estamos en la etapa de la desesperación y el descontrol absoluto: Peters está buscando nuevo director para el guión de Gilroy y propone nombres tan disímiles com Michael Bay (Armageddon), Brett Ratner (Rush Hour), Stephen Norrington (Blade), Shekhar Kapur (Elizabeth) y Martin Campbell (GoldenEye). Ninguno quiere agarrar viaje porque el guión es horrible. Warner se rinde finalmente ante la evidencia y desecha el trabajo de Gilroy a fines de 1999.

Estamos a principios de 2000. William Wisher Jr. (Terminator y Terminator 2) es contratado como guionista para comenzar de nuevo. Para marzo de ese año se estrena Matrix y el revuelo que provoca cambia todos los planes: le piden a Wisher que su historia sea "matrixesca". Gacetillas de prensa anuncian esta nueva orientación de la trama, que obviamente incluía la muerte y resurrección de Superman, porque no hay forma, cuando los tipos se encaprichan, se encaprichan en serio. Hasta se menciona a Oliver Stone para dirigir este pastiche, pero el intento de contratación fracasa.

Por entonces el guionista y dibujante de comics Keith Giffen propone su propio script, una versión clásica de la historia, sin tanta extravagancia a la que Peters es afecto, con Lobo como enemigo de Superman. Pero justamente por ser demasiado clásica no gusta a los productores. Chau Giffen, gracias por haber venido.

Seguimos viendo que Peters es más invulnerable que Superman, y para quien no lo cree veamos lo que sucede a mediados de 2000. Wild Wild West: Las Aventuras de Jim West, estrenada en junio de 1999, un año después no había recuperado el costo de producción (170 millones de dólares). ¿Quién era el productor de la película? Jon Peters, que hasta se sacó el gusto de meter la "araña mecánica gigante" que le quería imponer a Smith (ver Historia de acero » Parte I [1987-1997]). Uno supondría que ante tantos desaguisados con todos los proyectos inconclusos de Superman más este fracaso evidente de la película con un Jim West negro y rapero (otro delirio "Petersiano") y tantos millones tirados a la basura, Warner le pondría tal patada en el culo que todavía estaría volando. ¡Pero no! ¡Peters es intocable! ¡Peters es brillante! ¡No podemos echar a semejante talento! Buscando un chivo expiatorio son despedidos Bob Daly y Terry Semel, dos de los ejecutivos del estudio que más apoyaban a Peters (y así les fue). ¿Quiénes lo reemplazan? Barry Meyer y Alan Horn... ¡que siguen respaldando a Peters!

Para entonces Nicolas Cage (¿alguien recordaba que todavía era el protagonista?) se harta de todo este descontrol y decide irse para no volver. En mayo se había estrenado Gladiador y es un éxito gigantesco, así que Peters llama a Russell Crowe y le ofrece... ¡30 millones de dólares! (¿con qué te fajás, hermano?). Crowe le dice que... ¡no está interesado! (o sea, está más pirado que Peters). De haber aceptado, la cosa hubiera ido de mal en peor: a los fanáticos no les gustó nada la elección de Cage en su momento, pero a Crowe no lo querían ver ni en figuritas.

Despedido William Wisher, en 2001 se contrata a Paul Attanasio (Esfera) para escribir por enésima vez la historia de la muerte del héroe, titulada ahora Superman V: Destruction. Destrucción es la que sufre ese primer escrito, que va a parar a la basura. En julio de ese año se estrena El Planeta de los Simios y, seguros que se convertirá en un éxito de taquilla, los de Warner deciden reestablecer el diálogo con su director Tim Burton, ofreciéndole volver a ser el director y brindándole mayor control creativo. Se vuelve a hablar de Jim Carrey como Brainiac y aparece ahora David Duchovny como Superman, todo con tal de darle el gusto a Burton. Pero la película de los monos fue otro estrepitoso fracaso comercial y el estudio decidió que no lo quería más.

Sin historia, sin director, sin actores, pero con Peters abulonado... ¿volvería a levantar vuelo Superman?

Próximo informe: Los delirios de Tim Burton son una pavada al lado de lo que se avecina. Ingresa la dupla McG-Abrams y se produce la hecatombe absoluta. ¿Y que tal una película que enfrente a Batman y al Hombre de Acero? Warner tiene que remar demasiado para concretar Superman Regresa.

Parte I | Parte II | Parte III

Planet | Filmoteca | Dossiers | Kiosco | Contacto | Blog | © METROVIDEO & PigliaDiseño

...