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Para
que pudiera estrenarse Superman Regresa mucha agua
debió correr bajo el puente. Esta serie de tres
artículos cubrirá esta compleja historia de 19 años de idas y
vueltas.
Superman IV y más allá
Mientras que las tres primeras películas del Hombre de
Acero fueron coproducidas por Warner y los Salkind, para
la cuarta don Ilya decidió abrirse y vendió los derechos
a Cannon y Golan-Globus. En 1987 se estrena Superman IV: En Busca de la Paz y
resulta un fiasco tanto en la crítica como en la
taquilla. Ni Richard Donner ni Richard Lester, los
anteriores directores, aceptaron el ofrecimiento que
recayó finalmente en Sidney J. Furie.
Superman IV fue un compendio
de despropósitos, ya desde los 36 millones de dólares
(algunos hablan de 40) que le dio Warner a Menahem Golan y
Yoram Globus, y que fueron convertidos en 17 millones antes de comenzar a
filmar. Es que estos dos productores israelíes (primos
entre sí) decidieron usar más de la mitad de ese dinero
para financiar otras películas, entre ellas la fallida Capitán
América (1990).
Hay quienes dicen que también
estaban en planes de producir la primera película de
Spider-Man, pero con el
resultado obtenido ese proyecto fue rápidamente
cajoneado.
La cuarta película del kriptoniano tenía un guión endeble y
una dirección deficiente, todo esto sumado a los pésimos
efectos visuales, producto del recorte de presupuesto. Por si fuera poco, los 134 minutos
originales se redujeron a una hora y media en el corte
final.
Por ejemplo, en lo filmado había dos Hombres
Nucleares pero en los cines se vio sólo uno, el segundo,
pues todas las escenas en las que aparecía el primero (un
suerte de boceto bastante tonto que Luthor mejoraría en
su segundo intento) fueron borradas del corte final. Otra escena mostraba a Superman
salvando a un grupo de militares soviéticos de un misil
nuclear durante un desfile en la Plaza Roja. Así hasta totalizar 44
minutos de escenas descartadas. Tras el fracaso, los
primitos se preguntaron qué uso darle a
todo ese rodaje no utilizado.
Superman V
El más conveniente desde
el punto de vista económico era hacer una película
partiendo de
esas escenas (muchas de acción) y filmando el resto, tal
vez con otro protagonista ya que Reeve se había llevado
pésimo con estos dos tránsfugas.
Mientras tanto, los de Cannon apostaban a una película
que partiera de cero y no tuviera en cuenta el viejo
rodaje. Para la misma barajaban a dos directores: el
propio Christopher Reeve o bien el mascarón de proa del
estudio, el inefable Albert Pyun (responsable de la
mencionada Capitán
América). Reeve se bajó
rápidamente del proyecto, ya cansado de interpretar un
papel que seguía encasillándolo como actor y con la
frustración de que
hubiera fracasado económicamente su última
intervención. Superman: The New Movie
Illya y Alexander Salkind se habían concentrado en la producción de la
serie Superboy, de la que se emitieron 100
episodios de media hora entre 1988 y 1992. Y que para
variar en Argentina se pasaban dos por emisión, ya que
acá el formato de media hora en la televisión abierta
(acá la compró Canal 13) no tiene cabida. Esa serie tuvo
una primera temporada de 13 episodios protagonizada por John Haymes Newton,
quien al fin de la misma fue detenido conduciendo ebrio o
drogado y eso generó algún escándalo mediático, por lo
que a partir de la segunda fue reemplazado por Gerard
Christopher.
Los
Salkind, en base al
éxito que estaban teniendo en la tele, decidieron
recomprar los derechos para la quinta película.
Contrataron a dos guionistas de los comics de Superman, Cary Bates
y Mark Jones, quienes desarrollaron una historia que era
una secuela a Superman II e ignoraba las partes III
y IV (curiosamente lo que hace en cierto modo Superman
Regresa). El título provisorio de esta continuación
era Superman: The New Movie y presentaba a Brainac
llegando a la Tierra, atrapando la ciudad de Metrópolis,
reduciéndola y agregándola a su colección galáctica
(que incluía también a Kandor, la miniaturizada ciudad
de Kriptón). Superman consigue escapar, derrota a
Brainiac y recupera a Lois Lane, quien le revela que está
esperando un hijo de ambos.
Como Reeve ya no quería saber nada más con el papel,
los Salkind decidieron que la protagonizara Gerard
Christopher, lo que a su vez potenciaría la serie de TV. Pero
mientras se iba planeando una incipiente preproducción
(se planeaba estrenarla en 1994) el
tiempo corría y en 1993 ocurren dos hechos que cambian
todo el panorama. El primero, desde enero DC comienza a
publicar lo
que se transformaría en uno de sus mayores éxitos
comerciales en años: La Muerte de Superman, donde
el héroe es asesinado por un temible engendro
llamado Doomsday.
El éxito de Superboy en la tele y de Superman en los
comics hicieron que Warner decidiera recomprar todas las
franquicias que tenía en manos de terceros, no sea cosa
que los ajenos se enriquezcan con los negocios propios. Le
baja el pulgar a la película que están produciendo los
Salkind para ser Warner quien decida todo. Y no sólo eso:
el segundo hecho es que les quita también la franquicia
de Superboy para que no compita con un proyecto
propio que comienza a emitirse desde septiembre: Lois & Clark:
Las Nuevas Aventuras de Superman
(1993–1997, 88 episodios de una hora). Desde ese momento
los Salkind comenzaron una batalla legal por derechos
adquiridos que dura hasta nuestros días.
La exitosa saga en los comics sobre la muerte y resurrección de
Superman sería la base de casi todos los proyectos
cinematográficos que se
sucederían desde entonces.
Superman Reborn (versión Lemkin)
Jon Peters es un polémico personaje. Comenzó su carrera
como peluquero de algunas estrellas de cine como Barbra Streisand
(hay quienes dicen que también fue su amante), se casó
con algunas actrices de segunda línea (entre ellas,
Lesley Ann Warren) y terminó
produciendo películas, nadie sabe bien cómo, pues su
ignorancia e incultura son proverbiales. Sin embargo, como
produjo dos grandes éxitos de taquilla para Warner (Batman
y Batman Regresa) el estudio le encargó que se pusiera al
frente de la franquicia del otro coloso de DC Comics.
Peters convocó a Jonathan Lemkin, quien había sido
guionista de series como El Precio del Deber y Beverly Hills, 90210
y nunca había escrito para alguna película que fuera un
éxito de taquilla, pero Lemkin le pidió una oportunidad
y Jon se la dio.
El script final fue presentado a los
ejecutivos de Warner en 1994; contaba sobre los temores de
Clark Kent, que no podía revelarle su amor a Lois Lane
pero cuando muere en combate con Doomsday su alma ingresa
al cuerpo de Lois y engendra una criatura: una bizarra
versión de la Inmaculada Concepción. El hijo de
Superman crece y en tres semanas adquiere la
fisonomía de un joven de 21 años. Lois es asesinada al
promediar la película y su hijo se transforma en el nuevo
Superman que salva al mundo del Armagedón. Tras presentar semejante argumento los de Warner
le pegaron a Lemkin un voleo en el traste.
Superman Reborn (versión Poirier)
Peters llama ahora (1995) a Gregory Poirier, quien es más
conocido en la industria del porno que como
guionista. El script es presentado en 1996
con el mismo nombre del anterior y mezcla un poco de Superman: The New Movie
y otro de la primera versión de Superman Reborn.
Brainiac es un conquistador galáctico que viaja por el
universo coleccionando un especimen de cada planeta que
encuentra para luego destruir dicho planeta. Cuando llega
la Tierra queda obnubilado por Lois Lane y la secuestra
para su colección.
Doomsday, bicho creado por Brainiac, se enfrenta con
Superman (quien viste el uniforme negro que usó en su
"resurrección" en los comics) en un colosal combate donde ambos mueren. En el
funeral del Hombre de Acero aparece brevemente Batman para
dejar uno de sus guantes en el ataúd. Pero un cazador de
recompensas venido desde el fondo del cosmos, de nombre
Cadmus, ha estado persiguiendo por largo tiempo a
Brainiac, y roba el cuerpo de Superman para luego
revivirlo.
El resucitado héroe debe usar un traje especial hasta que
recupere sus poderes perdidos. Antes y después combate
junto a Cadmus contra Brainiac hasta derrotarlo. Otros eventos de la
historia: aparecen otros villanos como Parásito y Silver Banshee;
y Lois descubre la verdadera identidad de Superman.
Kevin Smith está por estrenar La Otra Cara del Amor
(1997) cuando es convocado por Warner
para estudiar varios proyectos. Termina rechazando todo y se interesa por Superman Reborn,
para la que se ofrece como consultor. Le alcanzan una copia del trabajo de Poirier y Smith da su
opinión: "Está intentando mostrarnos la
angustia de Superman. Hasta Clark Kent termina yendo al
psiquiatra en una parte. La angustia no es lo que le da a
Superman su razón de ser. Si estuviera angustiado sería
porque no puede hacer todo ni puede ayudar a todos. Batman
es angustia; Superman es esperanza". Esta
opinión convence a Warner y Poirier es el segundo en
salir eyectado.
Superman Lives (versión Smith)
Lorenzo di Bonaventura, por
entonces presidente de Warner, le ofrece provisoriamente a
Smith el
trabajo hasta que Peters dé su aprobación. Kevin prepara un tratamiento de 80
páginas y se
lo presenta al
productor. Peters es tan ignorante que cuando lo lee le
pregunta: "¿Quién es este Kal-El que figura en
el guión?". Imagínense cómo venía la mano,
pero sin ponerse colorado le dice a Smith que si acepta el trabajo debe
ceñirse a numerosas directivas y correcciones al
argumento. Estas son sólo algunas:
» Superman no
debe ser visto volando (!!!). Peters odiaba
los efectos especiales de las primeras películas y prefería que se
viera una mancha borrosa color rojo moviéndose
rápidamente de un lado a otro en lugar de un actor
colgando de cables. Para conformarlo Smith
propone la idea de la "explosión sónica" que
aparece en la novela gráfica The Dark Knight Returns.
» Superman
debe vestir el uniforme negro con símbolo plateado, pues,
según Peters, el uniforme tradicional es "amanerado".
»
Brainiac luchará con osos polares en la Fortaleza de la
Soledad. Peters demandaba que la historia tuviera acción
permanente, aunque no tuviera ninguna justificación en la
trama. Smith le comenta que la de los osos le parece
una idea estúpida, a lo que Peters responde: "¡Entonces
que Brainiac pelee con los guardaespaldas de
Superman!". Smith, atónito, le informa que
Superman no necesita guardaespaldas. Como no tiene
respuesta, Peters insiste con los osos polares.
»
Brainiac tendrá un perro asesino venido del espacio en el estilo de
Chewbacca (!!!).
»
Brainiac tendrá
un ayudante llamado L-Ron que será un robot en la onda de R2-D2 pero
"gay con actitud" (!!!), con la voz de Dwight Ewell (a
quien Peters vio en La Otra Cara del Amor,
de Smith).
» Superman
al
final tendrá que combatir con una araña mecánica gigante.
Smith se rehúsa y plantea como alternativa una bestia de
Thanagar (el planeta de Hawkman). Peters tiene la idea
fija y terminará usando la araña mecánica
gigante en Wild Wild West: Las Aventuras de Jim West
(1999).
Smith acepta todas esas restricciones y presenta el
guión, titulado Superman Lives. La historia nos
muestra a Brainiac y Luthor uniéndose para destruir a
Superman. Más adelante llega el combate con Doomsday
donde ambos mueren y luego Luthor presenta a Brainiac al
mundo como el sucesor del héroe. Quien llega para
resucitar a Superman es The Eradicator, un androide
kriptoniano, y ambos vencen a Luthor y Brainiac.
Eradicator es originario del comic y su primera aparición
fue en Action Comics Annual #2 (1989) mientras que
Cadmus, de Superman Reborn (versión Poirier), es
un personaje creado para la película (no confundir con el
Proyecto Cadmus ni Cadmus Labs.).
A la gente de Warner les gusta la historia pero, a
instancias de Peters, quieren eliminar una escena
romántica entre Lois y Clark en el Monte Rushmore
(considerada como lo mejor de la trama) pues "distrae"
a la audiencia que, según Peters, quiere acción sin
tregua, seres y objetos que luego sean materializados en
merchandising y nada de romanticismo. Smith se niega
rotundamente a que esa escena sea borrada y el estudio
finalmente accede, por lo que comienza rápidamente a
escribir el guión definitivo ya que los tiempos se
acortan: se empezaría a filmar en la primavera
boreal de ese año (1997) para ser estrenada el 4 de julio
de 1998, conmemorando los 60 años del personaje más el
vigésimo aniversario del estreno de Superman: La
Película.
Para interpretar a Superman Peters
quiere a... ¡Sean Penn! (quedó encantado con su carisma
en Mientras Estés Conmigo), lo que demuestra lo
alejado que está este hombre de entender de qué va la
cosa. Mientras
tanto, Nicolas Cage se ofrece para interpretar a Luthor o
Brainiac; Smith cree que Cage puede ser Superman y los
productores aceptan.
Smith propone ahora a su amigo Robert Rodriguez para la
dirección, pero tanto Peters como Warner apuestan a un
conocido de ellos: Tim Burton. La primera decisión
de Burton cuando es contratado es desechar el guión de Smith
por considerarlo demasiado fiel a los comics. Burton no
lee historietas y siempre se vanagloria de ello; de toda
historia quiere crear una fábula con su sello personal y
entonces decide empezar de nuevo.
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