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EL
IMPERDIBLE |
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Medrano, el dibujante que retrató la Argentina de los
'50
«Aunque la norma dicta lo contrario, no es inusual que el nombre y la obra de un artista destacado se desvanezcan cuando les llega la posteridad. Tal es el caso de Luis Medrano. Durante más de treinta años, Medrano creó una obra clásica e irrepetible observando y dibujando la vida de los argentinos (sobre todo, de los porteños). Hoy, el libro
Grafovidas, recupera ese tesoro.
Grafovidas es una edición de lujo a cargo de los hijos de Medrano que compila lo mejor de su variada obra, con diseño e idea de Andrés Cascioli, prólogo de Rep y preámbulos y comentarios de Mauricio Kartun y Oche Califa.
El ingenio de Medrano fue admirado entre los intelectuales, destacado por Fontanarrosa y Quino, quienes lo reconocen como uno de sus maestros, y buscado con ardor entre las páginas de los diarios y revistas por los argentinos. Sus
Grafodramas, suerte de sello artístico, ilustraron el diario
La Nación durante tres décadas, desde su aparición en 1941. En ellos, el artista presentan circunstancias habituales de la vida argentina levemente exageradas o estereotipadas.
[...]
El humor de Medrano no causa la risa espontánea sino una sonrisa que acompaña a la íntima satisfacción que nos produce el humor elocuente, que llega profundo con el toque justo, sencillo y breve.
[...]
Si bien la vida y los hombres que Medrano retrata en sus creaciones pertenecen a otra época, su humor es siempre actual, de una inteligencia adelantada o acaso atemporal. La obra de Medrano pertenece al humor gráfico pero trasciende sus límites.
Grafovidas, además de ser un libro de humor, es un auténtico documento de historia argentina y sus personajes.»
Martín Prieto, Clarín
(11/02/2010)
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2010 |
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Medios
violentos (II)
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«La civilización se ha convertido en algo incapaz de experimentar suficiente horror.
Para evitar que nos transformemos en sustancias gelatinosas ociosas,
tenemos que experimentarlo artificialmente»
―Alfred Hitchcock
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En 1990 un joven estadounidense de 17 años fue condenado a cadena perpetua por matar a otro de 16 que se resistió a que le robara un par de zapatillas Nike Air Jordan; en el juicio, la parte acusadora expresó:
"Es malo crear una imagen de lujo relacionada con las zapatillas de deporte que lleva a la gente a matar por
conseguirlas". En 1993 dos chicos ingleses de diez años asesinaron a otro chico de dos, inspirados en la película
Chucky, el Muñeco Maldito, Parte III.
¿Los medios forman a los individuos o reflejan la
realidad? La cuestión no es un dilema: ambas alternativas son verdaderas. Los medios reflejan la realidad, es cierto: lo discutible es cómo realizan ese trabajo. Más de la mitad de las notas que se ven en un telediario refieren a hechos de violencia policial, de conflictos bélicos y de actos terroristas. Si un eventual ser de otro planeta intentara comprender cómo es la vida en la Tierra viendo un noticiero comentaría que vivimos plagados de homicidios, secuestros, robos y violaciones (lógicamente esto no es así, pero la selección de las noticias crea esa impresión).
Como
decía
decía el personaje de
El Corazón de la Ciudad, también las películas pueden reflejar la realidad, pero con la misma metodología que los telediarios: en las series norteamericanas más de la mitad de los personajes se involucran en hechos de violencia, pero en la vida real sólo el 0,3% de los estadounidenses se relacionan con esas situaciones. Tanto en la prensa como en las películas y series hay un reflejo de la realidad, pero distorsionado, y la realidad distorsionada no es la realidad.
Esto a su vez se relaciona con la cuestión de influencia de los medios sobre la opinión pública. Lo más probable es que la mayoría de las personas no imite lo que ve en televisión, pero es igualmente probable que la mayoría de las personas se forme una idea del mundo mucho más hostil de lo que es en realidad.
En España sucedió algo por el estilo cuando dos jóvenes asesinaron a sus víctimas inspirados en un juego de rol. Es cierto que ni los videojuegos ni los juegos de rol son medios de comunicación en sí, pero sirven de ejemplo para ver hasta qué punto se pueden confundir la realidad y la ficción: si un juego, un libro o una historieta pueden trastocar el discernimiento de cierto público, ¿qué no pueden hacer entonces los medios de comunicación que tienen una audiencia masiva y no acotada a un sector determinado, como por ejemplo un comic?
Esta polémica nació con los mismos medios y persiste como una lucha sin tregua porque ambas posturas tienen parte de la verdad. Por un lado existe una mayor o menor influencia sobre cualquier actitud en toda la opinión pública, que no es necesariamente de instar a la violencia, ya que puede haber una influencia para determinar una tendencia a la hora de una elección pública, por ejemplo. Por otra parte el hecho de ejercer un control trae aparejado otro problema: ¿dónde está el límite entre un control legítimo y la censura?
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